Insisten los espejos en ponernos adjetivos
insiste el olvido en perseguirnos con sombras
insiste el tiempo en marcarnos el paso con calendarios
insisten los verbos en ser carne y la carne en dejar los sustantivos
insisten los poetas en conquistar a sus musas
insiste la vida en evitar a la muerte
insiste la muerte en invitar a la vida a la cama “petit morte” milagrosa, exquisita.
insiste el pasado en cumplir sus promesas
insiste lo esperado en llegar tarde y mal
insiste el futuro en correr mas que la prisa
insiste el perfume en aferrarse al recuerdo
insiste el artista en querer manejar la fama
insisten las ciudades en asociarse al miedo
insisten las damas en ser helenas
insisten los hombres en ser vistos como príncipes aunque no tengan ganas de serlo
insisten los versos en besarme la boca
insisten algunos ojos en buscar lo perfecto
insisten las huellas en huir corriendo a ras del destiempo
insisten los ricos en pasarse de listos
insisten los delincuentes en disfrazare de pobres
insisten la izquierda en llegar al gobierno
insiste la derecha en no asumir responsabilidades
Insiste el recuerdo en atormentar al futuro
insiste el amor en prometer lo impreciso
insisten los gobiernos en sobornar con lujo o destierro
insisten los libros en despabilares del polvo
insisten las modas en reinventarnos lo externo
insisten el dinero en ponerle precio a todo
insiste el sistema en vender falsa seguridades
insiste el marketing en comercializar hasta el aire
insisten las masas en condenar al culpable
insisten las sociedades en sancionar la inocencia de sus males
insiste el asfalto en comerse del verde hasta las sobras
insiste el argentino en ser europeo
insiste el permiso en seleccionar a quien pase las fronteras
insiste el mundo en arreglarnos con guerras
insisten las guerras en cagarnos la existencia
insiste la ignorancia en carcomer al pueblo
insisten los hábitos modernos en contaminar el suelo
insiste la falta de compromiso en mantenernos ilesos
insisten los mismos en decir si puedo
insisten los mismos en replantearse el miedo
insisten los mismos en teledirigir los sueños
insisten los mismos en desinformar los fueros
insisten los mismos en cavilar con inciertos
insisten los mismos en pujar al mundo que quiero
insistimos los mismos en caminar despiertos
insiste el desorden en hacer madejas de mis oraciones
insisten los mismos en comprar al silencio
insisten los mismos en gritar escribiendo.
sábado, 27 de febrero de 2010
Me dolés,
Como duele el hambre en la panza,
Los pies en el frío,
Las cosas profundas y oscuras.
Me dolés,
Como duele el miedo,
Como duele el terror,
Me dolés,
Como duele el vértigo asomando al cordón de la vereda,
Me dolés,
Como duelen las caries, las piernas, los grillos…
Como duele la garganta en gritos incontenibles,
Me dolés,
Como duele estar perdido en ciudades desconocidas,
Como duelen ciertas cosas hondas, intrínsecas, inefables,
Me dolés,
Como duelen las caricias,
No sabes, como me duelen tus manos,
Como duele tu voz,
Como duele el reloj.
Me dolés,
Como duele el silencio ensordecedor,
Hablándome por todos lados,
Me dolés,
Como mi cobardía,
Como duelen los días que pasan de largo,
Y no los atrapo.
Me dolés,
Inconteniblemente en el pecho
Me dolés tanto
Que no consigo nombrarte,
Me dolés,
Como el aire asfixiado
O envenenado,
Resumiendo…
Me dolés.
Como duele el hambre en la panza,
Los pies en el frío,
Las cosas profundas y oscuras.
Me dolés,
Como duele el miedo,
Como duele el terror,
Me dolés,
Como duele el vértigo asomando al cordón de la vereda,
Me dolés,
Como duelen las caries, las piernas, los grillos…
Como duele la garganta en gritos incontenibles,
Me dolés,
Como duele estar perdido en ciudades desconocidas,
Como duelen ciertas cosas hondas, intrínsecas, inefables,
Me dolés,
Como duelen las caricias,
No sabes, como me duelen tus manos,
Como duele tu voz,
Como duele el reloj.
Me dolés,
Como duele el silencio ensordecedor,
Hablándome por todos lados,
Me dolés,
Como mi cobardía,
Como duelen los días que pasan de largo,
Y no los atrapo.
Me dolés,
Inconteniblemente en el pecho
Me dolés tanto
Que no consigo nombrarte,
Me dolés,
Como el aire asfixiado
O envenenado,
Resumiendo…
Me dolés.
Todavía no doy con el mejor intento, de ser barbarie, de ser estrago, de ser el desorden, de ser el nombre que cause el caos en tu pecho. Todavía.
Todavía no consigo siete llaves, (Siete tengo yo, vos seguro el doble).
Todavía no hago arañazos certeros en tu alma, todavía, Todavía no tengo demasiadas fuerzas para darte guerra (eso creo), todavía.
Todavía no puedo volver a ser “el pendejito pendenciero” que te buscaba roña… hasta encontrarte, (si, definitivamente, para algo son buenas algunas distancias).
Todavía no se bien como nombrarte, ni siquiera se si me conviene esperar otro tanto de este mal juego. No, seguro, no conviene. (Que eficaz el miedo en estos casos).
Pero es un lindo lío; (Hermoso lío).
Todavía no doy con la mejor frase, con el truco, con la herida, todavía no logro conmover ni un minúsculo átomo en vos, todavía. Todavía no logro conmoverte… (Todavía no me buscas urgente, todavía).
Todavía sigo ensayando como clavarte alfileres con la mirada. Como asesinarte despacio. (Todavía no aguantaría que me mires tanto, sin dejarte… a mi lado).
Todavía sobre todo, aunque no aguante, sostengo, y ya ni se como, sostener este yelmo que me ahoga, (pero me mantiene en pie), y todavía guardo un lazo, alguna soga. (y varias rutas al precipicio de otras ropas).
Todavía sigo ensayando mi mejor acto, todavía.
Todavía, y por las dudas, te sigo huyendo, me sigo acobardando. (Yo quisiera ser hielo eterno, yo quisiera).
Todavía no se si tenés un sesgo de ternura en ese pecho, todavía.
(No te escucho los latidos mientras duermo, todavía).
Todavía no doy con el mejor intento de desesperarte de las ganas, de desarmarnos el amor, todavía.
Todavía no tengo las fuerzas para cargar otra cruz, todavía.
Por eso es mejor no acercarse demasiado, no sea cosa que me encuentres, solito y débil, sobreestimando la defensiva. Ahora que ando, herido, errático, asustado y loco. Ahora es mejor que no muerdas lo poco que sobra, no sea cosa, que ya no consiga dormirme sin tu boca.
Por eso es mejor no pasearse delante de las fieras cuando las heridas todavía sangran. Por eso, y otras tantas cosas… por ahora.
Todavía no doy con mi mejor intento, pero practico. Por las dudas, que algún milagro se caiga del cielo, o me devuelva algún favor el infierno.
Todavía esta no es una carta,
Quizá te la de el día que estrenes el amanecer conmigo.
Todavía no consigo siete llaves, (Siete tengo yo, vos seguro el doble).
Todavía no hago arañazos certeros en tu alma, todavía, Todavía no tengo demasiadas fuerzas para darte guerra (eso creo), todavía.
Todavía no puedo volver a ser “el pendejito pendenciero” que te buscaba roña… hasta encontrarte, (si, definitivamente, para algo son buenas algunas distancias).
Todavía no se bien como nombrarte, ni siquiera se si me conviene esperar otro tanto de este mal juego. No, seguro, no conviene. (Que eficaz el miedo en estos casos).
Pero es un lindo lío; (Hermoso lío).
Todavía no doy con la mejor frase, con el truco, con la herida, todavía no logro conmover ni un minúsculo átomo en vos, todavía. Todavía no logro conmoverte… (Todavía no me buscas urgente, todavía).
Todavía sigo ensayando como clavarte alfileres con la mirada. Como asesinarte despacio. (Todavía no aguantaría que me mires tanto, sin dejarte… a mi lado).
Todavía sobre todo, aunque no aguante, sostengo, y ya ni se como, sostener este yelmo que me ahoga, (pero me mantiene en pie), y todavía guardo un lazo, alguna soga. (y varias rutas al precipicio de otras ropas).
Todavía sigo ensayando mi mejor acto, todavía.
Todavía, y por las dudas, te sigo huyendo, me sigo acobardando. (Yo quisiera ser hielo eterno, yo quisiera).
Todavía no se si tenés un sesgo de ternura en ese pecho, todavía.
(No te escucho los latidos mientras duermo, todavía).
Todavía no doy con el mejor intento de desesperarte de las ganas, de desarmarnos el amor, todavía.
Todavía no tengo las fuerzas para cargar otra cruz, todavía.
Por eso es mejor no acercarse demasiado, no sea cosa que me encuentres, solito y débil, sobreestimando la defensiva. Ahora que ando, herido, errático, asustado y loco. Ahora es mejor que no muerdas lo poco que sobra, no sea cosa, que ya no consiga dormirme sin tu boca.
Por eso es mejor no pasearse delante de las fieras cuando las heridas todavía sangran. Por eso, y otras tantas cosas… por ahora.
Todavía no doy con mi mejor intento, pero practico. Por las dudas, que algún milagro se caiga del cielo, o me devuelva algún favor el infierno.
Todavía esta no es una carta,
Quizá te la de el día que estrenes el amanecer conmigo.
“…hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selene
se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén
y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere.”
Ho. Que mira la luna _ Mario Benedetti.
con murciélagos suaves con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selene
se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén
y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere.”
Ho. Que mira la luna _ Mario Benedetti.
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