sábado, 8 de agosto de 2009

Mar adentro, mar adentro. Y en la ingravidez del fondo, donde se cumplen los sueños se unen tantas voluntades para cumplir un deseo. Un beso enciende la vida con un relámpago y un trueno. Y en una metamorfosis mi cuerpo no es ya mi cuerpo. Es como penetrar al centro del universo. El abrazo más pueril y el más puro de los besos, hasta vernos reducidos en un único deseo. Tu mirada y mi mirada como un eco repitiendo sin palabras: más adentro, más adentro. Hasta el más allá del todo por la sangre y por los huesos. Pero me despierto siempre, y siempre quiero estar muerto. Para seguir con mi boca enredada en tus cabellos.
Como todas mis ilusiones me duraste lo que un SUSPIRO y aunque pense que seria distinto esta vez cuando roce tus labios , termino como siempre vos no queres saber mas de mi y yo me la paso pensando en vos

lunes, 3 de agosto de 2009

Me ha herido recatándose en las sombras,
sellando con un beso su traición.
Los brazos me echó al cuello y por la espalda
me partió a sangre fría el corazón.

Y ella impávida sigue su camino,
feliz, risueña, impávida, ¿y por qué?
porque no brota sangre de la herida...
¡porque el muerto esta en pie.
El tiempo pasa,y yo sigo acà sin un abrazo sincero sin una caricia que me llene de esa ternura que una vez quise tener y no la tube el tiempo se congela en recuerdos de desamor y desinterès,el tiempo no transcurre, yo no transcurro y mi alma se estancò hace años esperando un perdon que nunca llegarà.
De todo lo vivido, se que hay muchas cosas que jamás olvidaré y otras tantas que se irán con el tiempo. Cada situación me ha dejado marcas, como esas marcas inborrables en los brazos de quién busca saciar su dolor a través de más dolor. No quiero que esas marcas se vayan dejando olvido quiero que se queden dando aprendizaje. No soy ni muy bueno ni el mejor, ni el más cuerdo ni el más seguro. No soy mucho, soy poco. Y como poco soy, poco entiendo, quizás no vivo, solo sobrevivo. Pero estoy vivo, y sobrepaso lo malo, lo reprimo, o lo guardo y luego lo transformo en historias. Junto memorias, me aislo, me pierdo. Escribo...yo solo escribo.

Por eso no me pidas que te explique, no me preguntes nada, solo léeme, entende y ojalá sientas... sólo léeme.

sábado, 1 de agosto de 2009

La serpiente y la luciernaga

Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga; ésta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir. Huyó un día y ella no desistía, dos días y nada. En el tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y dijo a la serpiente:
- Puedo hacerte tres preguntas?- No acostumbro dar este precedente a nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar.-
¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?- No.
- ¿Yo te hice algún mal?- No.
- Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar.