martes, 24 de febrero de 2009

Instrucciones para salvar el odio eternamente



Si ella se va, no la perdones. Si te deja, cultiva bien tu odio. Nunca seas generoso en olvido, si ella se va. Si te deja no digas adiós o "Qué vamos a hacerle", no pidas perdón. No repases vuestras fotos y, mirándole a los ojos, regálale eterno tu odio. Si ella se va, no trates nunca de entenderla. Maldice sus pasos. Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación. Y provoca llanto y dolor, que queme su conciencia como el sol, que el adiós le corte como una cuchilla. No te confundas, ella es la asesina. Porque cuando ella se va alguien la esperará en la esquina. En otros brazos reirá con otras mentiras, dirá "Te amo, cuánto tiempo te he estado esperando". Y te olvidará, todo habrá muerto, y aquel otoño nunca habrá sido vuestro. Para qué mentir, que ella se lleve, aunque dure poco, tu odio para siempre.

Si ella se va, no la perdones. Si te deja, cultiva bien tu odio. Nunca seas generoso en olvido, si ella se va. Si te deja no digas adiós o "Qué vamos a hacerle", no pidas perdón. No repases vuestras fotos y, mirándole a los ojos, regálale eterno tu odio. Si ella se va, no trates nunca de entenderla. Maldice sus pasos. Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación. Y provoca llanto y dolor, que queme su conciencia como el sol, que el adiós le corte como una cuchilla. No te confundas, ella es la asesina. Porque cuando ella se va alguien la esperará en la esquina. En otros brazos reirá con otras mentiras, dirá "Te amo, cuánto tiempo te he estado esperando". Y te olvidará, todo habrá muerto, y aquel otoño nunca habrá sido vuestro. Para qué mentir, que ella se lleve, aunque dure poco, tu odio para siempre.
Alguien lloró, y yo también,y en ese instante se alejó.Y el sol entró sin comprender,Que en esta fría habitación...La luz oscurece...

EL PRINCIPE DE LA DULCE PENA


El Príncipe de la dulce pena soy Y mi sangre alimenta tu ser,La lujuria de mis alas roza tus pechos Y araña tu piel,Bebe, embriaga tus vicios,Decide, orgasmos o amor...

sábado, 21 de febrero de 2009

Cuando esperaba afuera para entrar a una sesión, una chica de aspecto joven se me acercó. Quería hablarme, capaz no sabía cómo entonces concluyó diciendo: “¿No estás escuchando la música muy fuerte? Te puede hacer mal” Yo la fulminé con la mirada pero luego sonreí. “Sí, puede ser” Respondí.Pero mientras volteaba la cabeza hacia el sentido opuesto de la suya, la chica ya había comenzado a hablar. No sabía qué decía, poco me esforzaba por intentar ordenar todas las palabras que salían disparadas de su boca a modo de cañón militar.“¿Cómo la callo?” Pensé por dentro.Luego, al mirarla fijo, noté cierta nostalgia en sus ojos, deseaban ser escuchados pero ¿Por qué a mí y no a otro? Eché un rápido vistazo a la sala e hice una mueca; se encontraba vacía, a excepción de la secretaría que continuaba compenetrada en la lectura de una revista de moda.Reí, no era la primera vez que me pasaba algo así. Creo que de algún modo, mi externa imagen de “chico rebelde”, lograba atraer a la gente como si tuviera un imán escondido debajo de la ropa. Pero ¿Qué de llamativo tenía mi cara de poco amigo? Al menos así mi interior, que me apartaba con rechazo, creía verme.La chica se detuvo no apartando su vista de mi cabeza que inclinada hacia un costado, pretendía escuchar. “¿Por qué paró?” Pensé ahora. Entonces la miré intentando recordar, vagamente, alguna palabra suya retenida en mi cerebro. “¿Cuántos años tenés?” Pregunté especulando su respuesta. Ella se encogió de hombros. “Once”.Me quedé duro, ¡¿Once?! Repetí consideradas veces dentro mío.¿Por qué hay gente que de tan chica tiene que sufrir errores que tal vez, no eran suyos? Recordé mi infancia, no tan lejana, mis once “mágicos” años. La edad donde todavía vivía encerrado en una preciosa burbuja color rosa. El dolor que sentía, se había ocultado para ser expuesto dentro de un par de años más. Me había permitido gozar de una etapa que todo niño merece, una sonrisa en lugar de un llanto. Una educación en lugar de un trabajo. Un amigo en lugar de un enemigo. Pero ella, de tan solo once años, le había llegado la hora de sacar todo ese dolor para sufrirlo en ése ahora. La sala comenzó a llenarse de gente. Ya no estábamos solo la chica y yo. Entonces le sonreí, mostrándole una cara amiga, lejos de rechazarla y le dije: “Quedáte tranquila, este lugar te va a encantar. Hay mucha gente excelente, valorálo vos que lo tenés”. Yo ya me estaba recuperando, ella recien empezaba. ¿Cuántos más pasarán por este tránsito entre el dolor y la felicidad?
¿Has estirado alguna vez un elástico hasta el límite?Normalmente se rompe contra tu mano.¿Has corrido contra el viento durante una hora?Normalmente uno acaba exhausto.¿Has probado a recomponer un jarrón hecho trizas?Normalmente siempre falta una pieza.Si lo has hecho...,¿por qué, entonces, no comprendes...,no te paras a pensar un minuto...,no adivinas...,que jamás podré volverte a mirar a los ojos?

viernes, 20 de febrero de 2009

DESENCANTO


Yo quisiera quererte como antes te quería,
y sentirte, como antes, en todo consecuente,
yo quisiera decirte: te quiero todavía...
y recibirte, al fin, con ánimo sonriente.
Yo quisiera tomar tu mano con la mía,
y llevarlas fraternas, como antes, a mi frente,
guardándote a mi lado, junto a mí todo el día,
saber que estás conmigo, aunque te halles ausente.
Pero ya no es posible que esta dicha suceda,
desde que el desencanto se apoderó del alma,
y pienso que vivir así, tampoco pueda...
porque quiero querer y mi amor se resiste,
porque quiero esperar, cuando no tengo calma,
porque quiero reír y por siempre estoy triste.

domingo, 15 de febrero de 2009

..Cuando pienses que aún existo ya me habré ido,Cuando mires hacia atrás ya no estaré contigo. Todo fue tiempo perdido,lo que ayer fue ya no lo será,lo que pasó, ya no volverá.