Tendré los ojos muy lejos y un cigarrillo en la boca, el pecho dentro de un hueco y una gata medio loca.
Un escenario vacío y un libro muerto de pena, un dibujo destruído y la caridad ajena.
Un televisor inútil, eléctrica companía. La radio a todo volumen y una prisión que no es mia.
Una vejéz sin temores y una vida reposada, ventanas muy agitadas y una cama tan inmóvil.
Y un montón de diarios apilados, y una flor cuidando mi pasado.
Un rumor de voces que me gritan y un millón de manos que me aplauden.
Y el fantasma tuyo, sobre todo, cuando ya me empieze a quedar solo.
miércoles, 28 de abril de 2010
Mientes,y yo puedo atestiguar.
Mientes,y ni te hace falta hablar.
Mientes,y adoras verme llorar.
Callar ya no te redimirá, si la culpa de todo me has de echar y hasta el fuego pretendes congelar.
No quiero estar siempre buscando algo más allá.
Siempre pensando que hay alguien más.
Siempre sufriendo por lo que no hay.
Jamás poniéndote en mi lugar
Mientes,y ni te hace falta hablar.
Mientes,y adoras verme llorar.
Callar ya no te redimirá, si la culpa de todo me has de echar y hasta el fuego pretendes congelar.
No quiero estar siempre buscando algo más allá.
Siempre pensando que hay alguien más.
Siempre sufriendo por lo que no hay.
Jamás poniéndote en mi lugar
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